Galeria   Esperamos los nuevos cielos y la nueva tierra

Isaias Capitulo 65

 

 

 
Último mes Mayo 2012 Mes siguiente
L M M J V S D
week 18 1 2 3 4 5 6
week 19 7 8 9 10 11 12 13
week 20 14 15 16 17 18 19 20
week 21 21 22 23 24 25 26 27
week 22 28 29 30 31
Eventos
 

Conoce a tus Santos Abuelitos

 
 

SANTOS JOAQUÍN Y ANA

 Padres de la Santísima Virgen María

 

 

Una antigua tradición, que arranca del siglo II, atribuye estos nombres a los padres de la Santísima Virgen María. San Joaquín y Santa Ana no son simplemente dos santos más en la Iglesia, son ellos el primer eslabón que desencadenó el cumplimiento de las profecías, y con ello la plenitud de los tiempos; son por lo tanto, el origen de la santidad, la cual es Dios mismo. Es por esto que la fiesta de San Joaquín y Santa Ana debería ser un acontecimiento en la Iglesia; debiesen ser los Santos más amados por toda la feligresía de la Iglesia. Y si Dios derrama tantas gracias y bendiciones a través de los Santos, ¿cuántas más gracias y bendiciones desearía derramar y querría Dios que le pidiésemos a través de ellos por ser sus abuelitos en la tierra? El culto a Santa Ana se introdujo en la Iglesia oriental en el siglo VI, y pasó a la Iglesia occidental en el siglo X; el culto a San Joaquín se introduce hacia el siglo XIV, época en que también se populariza el culto a San José. Su fiesta se celebró inicialmente el 20 de marzo, pero más tarde, a raíz de la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II , en 1969 se unió la conmemoración de los Padres de María en una única fiesta, la del 26 de julio, para así poder celebrar unidos a aquellos que unidos vivieron.

 

LOS ANAWIN

Los Anawin o pobres de Yavhé, conocidos también en las Sagradas Escrituras como el resto de Israel, hace referencia a un grupo no determinado de habitantes de Israel, que no se habían dejado contaminar con ningún tipo de idolatría (dioses ajenos, autosuficiencia, poder, ciencia); eran israelitas llenos del Santo temor de Dios que confiaban, por tanto, solo en el Señor.

 

San Joaquín y Santa Ana son ese modelo perfecto de los pobres de Yavhé; son los esposos honrados y trabajadores que tenían la esperanza solo puesta en el Señor Su Dios, en cuyo hogar se gestaba y maduraba la nueva planta bendita: La Madre de Dios, la cual estaba destinada a dar el Nuevo Fruto del cual se alimentarían todas las naciones de la tierra: JESUCRISTO. Son ellos ese barro nuevo, tierno y puro con el cual nuestro Padre Dios, como experto artesano preparaba con sus propias Manos, una nueva creación: La Humanidad de su Amado y Divino Hijo.

 

MI VISITA DIARIA AL ABUELITO JOAQUIN Y A LA ABUELITA ANA

 El momento más hermoso para un abuelo es encontrarse (abrazarse) con sus nietos. Con amor y alegría hagamos una pequeña visita diaria al hogar de nuestros abuelitos Joaquín y Ana con la confianza de que ellos siempre, siempre te miran, te escuchan y te abrazan. En Espíritu vamos a ellos:

 

Mis lindos abuelos San Joaquín y Santa Ana: Antes de dar comienzo a las

tareas de este nuevo día, y de la mano de la Santísima Virgen María, quiero

allegarme a vuestro lindo y puro hogar; recinto sagrado de amor y de paz, de

humildad, de silencio y de bondad; arrojarme a vuestros tiernos y amorosos

brazos y en ellos sentir todo el Amor del Padre Dios y Mama María.

Tenedme bien apretado a tu corazón abuelito Joaquín, tenedme bien

apretado a tu corazón abuelita Ana, y aunque las dificultades y ocupaciones

de este día me hicieren olvidar de vosotros mis Santos Abuelos, vuestro

abrazo lo llevaré en mi corazón como escudo y armadura, para resistir toda

dureza, toda maldad. Os quiero Santos Abuelitos, os quiero con todo mi

corazón, con el corazón de Jesús, con el corazón de María.

Se termina con el Ave María

 

REFERENCIAS ESCRITAS

Aunque la devoción a nuestros amados santos Abuelitos se ha extendido por el mundo desde hace muchos siglos, su recuerdo ha estado apoyado más que todo en la tradición, pues los evangelios no hacen ninguna referencia de ellos.  Sin embargo, es indudable la santidad de aquellos a quienes Dios bendijo con la paternidad de la Santísima Virgen María, pues el origen de ese primer tabernáculo debía permanecer en una gracia muy especial.  Nadie puede dudar de la importancia de estos grandes Santos, quienes en su perseverancia en la fe y en el desprendimiento amoroso de su preciosa hija, nos dan un valioso ejemplo de santidad.

 

Si la Santísima Virgen María es Madre nuestra por encomienda específica de Jesús, obviamente San Joaquín y Santa Ana se convierten en nuestros más tiernos y amorosos abuelitos, a los que podemos acudir hasta en nuestras más pequeñas angustias y dificultades, así como también en nuestras alegrías.  Ellos siempre estarán encantados de recibirnos cuando hagamos la visita diaria que proponemos en este sitio.

 

Aquí se presentan algunos escritos no aprobados completamente por la Iglesia, pero que han servido de referencia sobre todo en los siglos más recientes:

 

DEL "EVANGELIO COMO ME HA SIDO REVELADO" - María Valtorta

 

DE "LAS VISIONES Y REVELACIONES" - Venerable Ana Catalina Emmerick